EL INCIPIENTE LIBERALISMO DE ESTADO EN MÉXICO

Uno de los cambios más trascendentes para México en el siglo XIX fue la implantación de las instituciones liberales en el ámbito económico, político y social, mediante la promulgación de leyes que afectaron la vida de los mexicanos en el modo como se había desarrollado por siglos.

Antes de que se diera la implantación definitiva del sistema liberal en 1867, tuvo lugar una polémica jurídica en la cual tuvo protagonismo destacado el abogado Clemente de Jesús Munguía, obispo de la vasta diócesis de Michoacán a partir de 1850.

Esa polémica, en la que tomaron parte los ministros de justicia y Negocios Eclesiásticos Benito Juárez, Ezequiel Montes y José María Iglesias, así como Melchor Ocampo y Miguel Lerdo de Tejada, se conocía superficialmente antes de este estudio.

Basado en documentos originales, reconoce que las fuentes de las posturas antagónicas en materia del papel de la Iglesia en la sociedad proceden de una raíz común: el derecho canónico galicano, dominante en la última etapa del virreinato y en el protoliberalismo del abate de Pradt que influyó en los mexicanos y el ultramontano, de origen posterior, al que pertenecieron Munguía y otros destacados juristas que, más que conservadores en el sentido partidista, sostuvieron sus convicciones en tiempos agitados.

En los entretelones se descubre la realidad de dos intransigencias que impidieron un diálogo y le dieron al caso mexicano su peculiaridad en relación con otros países de tradición católica.

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