IGLESIA, INDEPENDENCIA Y REVOLUCIÓN.

 IMÁGENES  Y TESTIMONIOS.

 

Manuel Olimón Nolasco.

  El paso del tiempo sobre el pueblo mexicano ha dejado nítidas huellas de convulsiones y polémicas, de interrogantes y convicciones. Este paso  sobre un pueblo de vital núcleo católico, dejó huellas que, en esa línea, dan testimonio de continuidades y rompimientos en el camino de la construcción de la Nación, tarea siempre pendiente.

  Esta exposición, compuesta de pocas pero significativas piezas documentales, de arte y vida cotidiana, se centra alrededor de dos etapas álgidas de la historia nuestra: la Independencia y la Revolución. Muestra, más que ideas, emociones; vivencias de gozo y sufrimiento.

  Atraviesa el tiempo la devoción guadalupana, timbre de identidad a finales del virreinato, bandera del primer levantamiento y recordatorio de pertenencia en días de persecución.

  Manuscritos e impresos exponen ideales y  polémicas, cantos épicos y súplicas a lo Alto. Viejas fotografías parecen decir que la muerte no es el fin de la búsqueda. Un brillante enconchado y el colorido de los óleos del Padre Gonzalo Carrasco, parecen darlo de que la luz domina a las tinieblas.

  Detrás de lo que vemos, se escucha la voz de Sor Juana:

“…Óyeme con los ojos, que están distantes tus oídos.”